
En los últimos campamentos, lo que los ha caracterizado es una especial ministración del Poder de Dios.
No ha sido algo restringido para ninguna edad, ya que en los campamentos de secundarios, adulto-joven, jóvenes sucedió de la misma manera. Una visitación especial del Espíritu Santo.
La promesa de Dios de que “recibiréis poder” ha sido puesta de manifiesto.

Fueron varios los pastores que estuvieron ministrando, pero todos hablaron de “la llenura del Espíritu Santo”. Es como si Dios nos estuviera preparando para salir y ser “testigos” de su presencia.
En los servicios, cientos de personas caían bajo el poder de Dios. En los rostros se podía ver como el Espíritu Santo estaba tratando de una manera especial.

