Conocido por todos los cristianos cubanos y otros de algunas partes del mundo, el campamento Canaán ha sido testigo de memorables actividades y eventos cristianos. Denominado como el lugar donde fluye leche y miel, y donde la presencia de Dios se hace presente en cada vida que le busca, ha sido sin dudas el lugar de encuentro con Dios.
Ahora permanece en pie, no sin haber sufrido también los daños hechos por el Huracán Ike, quien tras su paso deja secuelas en los techos de las cabañas y en los caneyes. Ahora nos disponemos a la restauración de esta instalación que se levanta victoriosa para seguir sirviendo.