La Iglesia Metodista que entra al Siglo XXI lo hace con el saber glorioso de haber dado testimonio de consagración en todo tiempo. A través de todo el país, desde Occidente hasta Oriente, se levantan nuestros templos y se reúnen nuestras congregaciones en acción de gracias al Señor de la Historia.
La principal característica del metodista cubano es su total dependencia de Dios, hasta en las cosas más insignificantes. Ante las limitaciones, el respaldo de Dios se ve a cada instante, supliendo a su pueblo de todo lo necesario.
Existen actualmente 282 iglesias y más de 700 misiones, un cuerpo pastoral de 290 pastores y una membrecía de más de 21 000 personas (2008) y una comunidad de 50 000. Hemos logrado mantener un 10% de crecimiento en nuestra membrecía en los últimos 10 años.
Esta es una Iglesia muy joven pues dado que el grupo de edades de 1 a 30 años representa más del 60% de la congregación total. Pero es joven también en el sentido de que hasta 1980 nuestros templos se mantuvieron con muy poca asistencia. En el año 1987 se produjo una explosión y muchas personas se acercaron a Dios, de tal manera que más del 90% de la Iglesia actual llega a nuestros templos después de esa fecha.
El evangelismo, el servicio y la oración ocupan el centro de la vida de esta Iglesia. Se hace un énfasis muy fuerte en la capacitación del laicado, especialmente de las mujeres y los jóvenes, que son los grupos más fuertes en la Iglesia Metodista. A nivel nacional y local se preparan y ejecutan, con muchas limitaciones, planes de enseñanza para capacitar un liderazgo vigoroso.
En más del 80 % de los municipios de nuestra nación, tenemos al menos un lugar de predicación. Nuestra meta es alcanzar a CUBA PARA CRISTO.